Durante los últimos veranos, el río Piura ha experimentado
inusuales crecidas, producto de las lluvias caídas en la cuenca
media y alta, las cuales transforman al río en flagelo de la
naturaleza.
Las zonas más propensas a las inundaciones están situadas
especialmente en el Valle del Alto Piura, en la Ciudad de Piura y
en el tramo situado aguas abajo del río Piura hacia la laguna
Ramón.
Las inundaciones ocasionan daños en las zonas urbanas y
áreas agrícolas de las zonas rurales, además erosionan y
destruyen puentes y obras de infraestructura de riego. Estas
tienen su origen en la fuertes precipitaciones que suelen
producirse en los meses de enero a abril.
El centro de las lluvias se produce en el área del tramo central
del río Piura, situado en la región entre Tambogrande y
Morropón.